BarcampMedellin

El pasado sábado 10 de octubre de 2015 estuvimos en el BarCamp Medellín compartiendo con mujeres desarrolladoras de software de Antioquia, acerca de las diferentes problemáticas que han generado las actuales brechas de género en lo que se refiere al campo de la construcción tecnología.

En la desconferencia iniciamos planteando el problema de los estereotipos asociados a las personas que se dedican a construir software, y discutimos como ninguno de ellos ni nuestra apariencia o preferencias estéticas, nos limita para ser profesionales brillantes y crear soluciones tecnológicas que impacten el mundo.

Empresarios asistentes a la reunión plantearon preguntas acerca de si era necesario generar espacios de solo mujeres para capacitarlas. Hablamos de cómo actualmente es necesario recurrir a estrategias como estas, llamadas escenarios seguros, es decir, escenarios donde solo hay mujeres como participantes y mentoras. Sin embargo, también hicimos énfasis en que no se espera que así sea para siempre y que es claro que estas estrategias se plantean debido a la situación actual, que esperamos pronto sea superada. Lo más importante fue socializar sobre cómo estos escenarios deben fortalecer a las mujeres, pero no hacerlas sentir en escenarios irreales, sino más bien prepararlas para poder desempeñarse con confianza en entornos con hombres y mujeres.

Además de esto analizamos la discriminación positiva, actitudes que observamos repetidamente en algunas mujeres dedicadas a la tecnología.  Muchas de ellas usan frases como “sentirse un chico más” y por esta razón no tener problemas con desenvolverse adecuadamente en ningún ámbito. Resaltamos la necesidad de corregir este tipo de actitudes y de sentirnos mujeres con el derecho a obtener el respeto por el trabajo que realizamos y por ejercer adecuadamente los roles que tenemos asignados, sin que esto signifique que lo hacemos como un hombre.

En este punto conversamos sobre una campaña publicitaria conocida como “Like a girl” (Como una niña). Ser una niña se ha convertido en un estereotipo negativo, se asocia culturalmente con signo de debilidad decirle a otra persona que hace las cosas como si fuera una niña, lo cual genera sobre las niñas y adolescentes la idea de que son débiles. Las participantes estuvieron de acuerdo en cómo esta clase de estereotipos negativos deben ser abolidos desde nosotras mismas.

Este ejercicio resaltó cómo nos corresponde en nuestro rol de mujeres enseñar a otras y también a los hombres a entender que estamos capacitadas para ejercer cualquier labor, también se expuso la necesidad de que ellos no se sientan amenazados por que existan mujeres que estén a su nivel o incluso que sean mejores. En este punto concluimos que ayudarlos a entender, también debe ser una labor en que las mujeres podemos trabajar.

Al finalizar, las mujeres participantes expresaron su sentir sobre el feminismo y pidieron alejar las luchas por la equidad del enfoque errado de algunos movimientos que promueven la superioridad o el odio hacia los hombres, ya que esto hace que muchas mujeres se alejen de temas relacionados, a pesar de estar de acuerdo con la lucha por la equidad e igualdad de derechos.

Invitamos a las mujeres a conocer y reconocer el problema de las brechas de genero desde otra perspectiva distinta a las vivencias personales, ya que aunque muchas habíamos superado la mayoría de los problemas en nuestras profesiones, mujeres apenas en formación o en otros escenarios, se ven enfrentadas a situaciones que necesitan de intervención y exposición para ser cambiados, por lo cual debemos encontrar las fuentes y herramientas adecuadas para entender lo que está ocurriendo y poder proporcionar una ayuda coherente y que nos ayude a generar un impacto real y positivo sobre el futuro de las mujeres en tecnología.