La ingeniera informática y desarrolladora de software Sorey García Zapata, quien también esco-fundadora de la Comunidad Codies enfocada en la participación de las mujeres en la creación de tecnología, reflexiona en esta columna sobre la necesidad de incluir a las niñas en las tecnologías, como artífices para crearla, recrearla y mejorarla para transformar el entorno.

Por: Sorey García Zapata
Columnista invitada a Mujeres Confiar

Desde 2011, cada cuarto jueves del mes de Abril, se celebra el día de la niña en las TICs, iniciales que significan “Tecnologías de la información y la comunicación”.

Hoy la tecnología se destaca por ser uno de los ámbitos que más busca facilitar el acceso, la participación y la apropiación de las niñas; sin embargo, pocas veces se entiende por qué este se ha convertido en un escenario que las ha excluido o les ha impuesto tantas limitaciones. Por eso, para lograr un cambio, hay que conocer qué venimos haciendo mal.

Después de algunos años de trabajar directa o indirectamente en la labor de involucrar más mujeres en la creación de tecnología desde mi rol de desarrolladora de software, considero que las causas de mayor impacto sobre la vinculación de las niñas y mujeres con la tecnología tienen que ver con los modelos de rol y los estereotipos de género.

El primero de ellos se relaciona principalmente con la base familiar, con la formación en casa y las ideas o ejemplos recibidos de los padres, madres y parientes cercanos. Es en el seno de los hogares donde se forman las primeras ideas acerca de lo que puede o no hacer una niña, y esto impacta en alta medida las decisiones adolescentes sobre qué profesión elegir o a veces cosas tan básicas como qué hobbies tienes o qué labores puedes desempeñar que no sean consideradas “cosas de niños”.

El tema de los modelos de rol no afecta a las niñas solo en el hogar; la escuela, como uno de los lugares donde desarrollan sus actividades cognitivas, es otro escenario sensible en el cual se construyen los imaginarios acerca de quienes “pueden ser” cuando crezcan. Además, si observamos con detenimiento la historia reciente de la tecnología, los grandes logros de mujeres importantes en este terreno no se visibilizan en escuelas, colegios o universidades, haciendo difícil que niñas y adolescentes puedan sentirse inspiradas por otras mujeres que sean sus referentes.

Cabe preguntarse: ¿las estrategias que se están desarrollando para involucrar a la niñas en la tecnología están involucrando también a padres y educadores? Lastimosamente no es así, en la mayoría de iniciativas se trabaja por desmitificar o cambiar ideas que ya se crearon en nuestras niñas, y no en corregir el problema de raíz que es mucho mayor y que se deriva del segundo tópico que más nos afecta en este sentido: los estereotipos de género.

Los estereotipos contra los que luchamos las mujeres desde pequeñas y que permanecen durante toda nuestra vida adulta son muchos y tienen mucho para discutir, convivimos con ellos diariamente, a veces de formas imperceptibles. El impacto que genera ser consideradas menos capaces, tener una apariencia por la que somos calificadas como débiles y ser relegadas a labores específicas en las que se nos considera las únicas responsables o lo único en que podemos ser buenas, afecta enormemente la participación de las niñas en todos los ámbitos, pues en general mengua su percepción sobre sí mismas y disminuye su confianza para enfrentarse a tareas que parecen complejas y que comúnmente han sido desempeñadas principalmente por hombres.

En la tecnología la situación viene exponiéndose y cambiando recientemente, la necesidad de que cada vez más personas se vinculen a esta debido a la evolución que se ha presentado en los últimos años, lo hace imprescindible, pero lastimosamente sigue siendo vista como un tema masculino, aún cuando muchas mujeres en nuestro día a día demostramos estar al mismo nivel e incluso poder hacerlo mejor.

Y entonces, ¿por qué es necesario que cada vez más niñas se apropien de las TICs? La mayoría de escenarios de los cuales hemos sido excluidas o en los cuales nos sentimos en desventaja, han sido definidos o construidos principalmente por hombres. Este sesgo ha generado que la visión femenina, las necesidades particulares que tenemos o simplemente nuestras opiniones, no hayan sido tenidas en cuenta, de ahí que en muchos espacios no nos adaptemos fácilmente y nos veamos limitadas. Es innegable que nuestra visión y perspectiva, mucho más sensible y humana, nos llevaría a aplicar prácticas, técnicas y estrategias en todos los escenarios que los hicieran más incluyentes, no solo para nosotras.

Porque ser parte del mundo de las TICs no significa únicamente consumir tecnología, significa involucrarnos en el proceso de poder crearla y mejorarla para transformar nuestro entorno.

Se necesitan más niñas que crean que son capaces de cualquier cosa, de cambiar el mundo, de llegar lejos, de liderar comunidades, pueblos y países, de ser el cambio que requerimos. Necesitamos niñas que construyan escenarios donde son tenidas en cuenta, donde su visión impacte las realidades actuales de manera significativa.

Trabajar por tratar de arreglar los problemas que ya existen en nuestras mentes tiene mucho valor, somos muchas, pero también es necesario trabajar por ser mejores padres y madres, por ser mejores docentes, mejores compañeros de trabajo, y entender que este problema no es solo de las mujeres, también de los hombres, quienes en sus diversos roles deben entender en qué cosas pueden estar fallando y ayudando a crear o incrementar el problema, pues en la medida que más personas sean conscientes de las acciones que provocan un impacto sobre el pensamiento y comportamiento de las niñas, más herramientas podremos dar a las generaciones venideras para arriesgarse a impactar el mundo, en formas que aún no imaginamos.

En Colombia

A nivel mundial muchas iniciativas trabajan por involucrar a las niñas en el ámbito de las TICs. Colombia no es indiferente, grupos de personas trabajan voluntariamente en todo el país ayudando a mitigar de diversas maneras la brecha existente.

El 24 de Agosto de 2018 se realizará en Colombia el evento Latinity 2018, en el cual se desarrollá de diferentes maneras el tema del rol de la mujer en los ámbitos tecnológicos. Ideas y escenarios como estos se traen al país por diferentes comunidades locales: Codies, Pioneras Developers, Django Girls Colombia, Joint Developers, Women Who Code, Avanet, Geek Girls, Epicqueen, entre otras.

Estos grupos formados por particulares, se convierten en ejes fundamentales para exponer y compartir tanto la situación actual en Latinoamérica como el crear o expandir las ideas y proyectos que trabajan día a día por crecer la participación de las mujeres en este ámbito. Son escenarios para todos, hombres y mujeres, que desean involucrarse y participar en ideación de nuevas formas de trabajar por tener cada vez más niñas y mujeres involucradas en las TICs.